En pocos días, el joven piloto se convirtió en tendencia en las redes sociales por su humildad, talento y carisma.
Franco Alejandro Colapinto, nacido en Pilar en 2003, se inició en el karting en campeonatos nacionales por perseguir su pasión desde que su papá le regaló un cuatriciclo a los cuatro años y jugar en los simuladores de carreras. Hoy forma parte del equipo desde su segunda campaña en la F3 en 2023 y sigue los pasos de Juan Manuel Fangio, Carlos Reutemann y, en este siglo, Gastón Mazzacane, el último argentino en figurar en la parrilla de F1 en una efímera carrera entre 2000-01.
Aníbal, su padre, y su madre, Andrea, se convencieron de su vocación cuando, en vez de castigarlo por quedarse leyendo libros con la biografía de Juan Manuel Fangio, decidieron apoyarlo totalmente desde lo técnico hasta el desarrollo personal.
A los 11 años, Franco participó de un seminario de dos días organizado en Buenos Aires por Juan Pablo Bonomo (ex-piloto), buscando forjar su mentalidad y espíritu.
“Pocho” -para la intimidad- se destacó en competiciones internacionales de karting y luego en la Fórmula 4 de España, donde demostró su talento al salir segundo y primero en las últimas dos carreras de su debut. Su trayectoria incluye un notable desempeño en la Toyota Racing Series y la Fórmula Renault Eurocup, entre otros logros.
Con un talento impresionante y una carisma impecable, los argentinos pasamos más de una decada sin un argentino en la Fórmula 1 (Gran Premio de San Marino 2001, la última carrera de Gastón Mazzacane sobre un Prost-Ferrari), y 42 temporadas desde que colgara el casco el inolvidable Carlos Reutemann.
Franco demuestra su humildad en cada oportunidad, con una imagen de templanza y calma, que transmite su trayectoria en la iris de sus castaños ojos. Sin pelos en la lengua y siempre al hueso, incluso cuando comete un error, de valentía y autocrítica, cualidades que han sido dificiles de encontrar en una persona que, no solo lo vé como su forma de vida, sino su pasión. Esa pasión que muchos argentinos vivimos en el fútbol como un sentimiento colectivo, pero Pocho la demuestra en el rugir del motor.
Ayer, Franco Colapinto lanzó una contundente declaración sobre su nacionalidad argentina tras su debut en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Monza, luego de que un periodista afirmara que tiene ciudadanía Ítalo-argentina.
ARGENTINO, ARGENTINO, ARGENTINO 🇦🇷❤️
Queda claro, @FranColapinto. Ya se lo hemos dejado clarito a nuestro narrador hispano-asturiano @alobatof1 😉
Este año, Colapinto empezó a destacar tras un test en Barcelona, ganando la carrera sprint de Imola con una gran maniobra sobre Paul Aron y convirtiéndose en un rival habitual en la parte delantera. Lamentablemente, banderas rojas en la clasificación de Hungría y un fallo de motor en Spa Francorchamps acabaron con sus escasas esperanzas de ganar el campeonato.
No obstante, durante este tiempo, Colapinto también completó la FP1 en el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone con Williams, lo que le permitió familiarizarse con el coche que pasará a ser a partir del Gran Premio de Italia.
Habiendo tenido hasta ahora una sola aparición en una primera práctica oficial de F1, habrá quien se pregunte si Colapinto está preparado para dar el salto definitivo a la F1. Con la oportunidad de su vida, ahora el joven argentino dará las respuestas.
“Es un honor debutar en la Fórmula 1 con Williams. De esto están hechos los sueños. El equipo tiene una historia increíble y una misión que cumplir: volver al frente, algo de lo que no puedo esperar a ser parte. Llegar a la F1 a mitad de temporada supondrá un enorme aprendizaje, pero estoy preparado para el desafío y estoy totalmente concentrado en trabajar lo más duro que pueda con Alex y el equipo para que sea un éxito”.-