La argelina Khelif es acusada de no “superar las pruebas de elegibilidad de género” aun que se abre paso en las Olimpiadas de París.

La sociedad se ha enfocado en la argelina Imane Khelif luego de derrotar a su contrincante, la italiana Angela Carini, en solo 50 segundos. La puglista pasó a los cuartos de final pero se lleva al oido el respaldo y las críticas de afines e ignorantes.
Una carrera prometedora
Imane es dueña de un récord de 37 victorias (5 por knockout) y 9 derrotas (ninguna por knockout). Debutó en la disciplina el 12 de octubre de 2018 con un triunfo ante la tailandesa, Anusara Dusanthia y la catapulto a las semifinales del Torneo Balcánico, pero tuvo una recaida de cinco derrotas en el último mencionado, los Juegos Africanos 2019 y el Campeonato Mundial AIBA 2019.
Desde febrero de 2020, Khelif encadenó una marca positiva hasta llegar a la final del Memorial Bocskai 2021, en el cual perdió por decisión unánime. A partir de ese momento, su carrera tuvo una espiral ascendente con 18 victorias en 20 peleas, que la llevaron a ser campeona del Torneo del Bósforo 2021, Guantes de Oro de Belgrado 2021, Copa de Naciones 2022 y Strandja Memorial 2022. La británica, Amy Broadhurst, detuvo su arrollador paso en la definición del Campeonato Mundial Femenino 2022.
También participó de sus primeros Juegos Olímpicos en Tokio siendo eliminada en los cuartos de final por la futura campeona, Kellie Harrington, por decisión unánime en la categoría Peso Ligero.
El año pasado, la peleadora africana buscó superar el subcampeonato mundial logrado en 2022 y avanzó hasta la final del torneo jugado en Nueva Delhi, pero la Asociación Internacional de Boxeo, la descalificó junto a la taiwanesa Lin Yu-ting porque los estudios realizados arrojaron un “nivel de testosterona más alto que el nivel medio de las mujeres”.
Cuestión de genética
Debemos destacar, desde un principio, que Khelif no es transexual, es una mujer cisgénero, lo cual no niega su biología, sino que fundamenta sus excesivos niveles andrógenos en su cuerpo (hormonas masculinas, como la testosterona). Esto sugiere que la razón de su aspecto físico y su gran fuerza puede ser por hiperandrogenismo, una condición médica hormonal que le da la fuerza y vitalidad de un hombre, en el cuerpo biológico de una mujer.
Otra importante aclaración es que Khelif es de Argelia, nación que ha criminalizado a la comunidad LGBTIQ+. En el mencionado territorio árabe no hay reconocimiento de la identidad de género y a las parejas homosexuales las llevan a la cárcel. Entonces, si la deportista fuese transexual, no estaría representando a su país como mujer, porque no se lo hubiesen permitido bajo ningún término.
La cuestión radica en que La Asociación Internacional de Boxeo (IBA), sin incidencia en JJ.OO., dio su versión sobre la situación, y el Comité OIímpico Internacional (COI) aclaró que todos y todas las atletas de la categoría están habilitados para participar. Su genética indica los excesivos niveles de testosterona de forma natural y no de forma artificial, que es penado por las reglamentaciones internacionales de disciplinas.
De payasos y colegas
Tras la derrota de la italiana Carini, anunció su retiro del boxeo y no tardaron en salir a la luz los opinologos de turno. Uno de ellos, el mismísimo presidente de la República Argentina, Javier Milei, que fiel a su estilo se dejo llevar por las “fake news”:
«A ver boluprogres. Vengan a explicar esto… Cuando se les marca las estupideces con argumentos responden poniendo todo tipo de etiquetas que buscan cancelar el argumento que los rebate. Después aparece la realidad que los expone frente a su imbecilidad… Si seguía la mataba», sostuvo el libertario.
Por otro lado, Alejandra “la Locomotora” Olivera, exitosa boxeadora argentina comentó:
“Yo vi la pelea. Le dio una piñita de m**rda. Una piña grande es cuando caes al piso y no te despertás más. Una piña es cuando caes knockout”. Y cuestionó a la retirada competidora italiana “La piña le sacudió la cabeza. No cayó, no le infló un ojo, no le abrió ni le hizo un tajo. Ella se quedó parada y dijo que no. Si es cag**a, qué se yo. ¿Para qué te subís al ring si no vas a recibir piñas?”.





